martes, 5 de marzo de 2013
OTRA MIRADA de 'juego de máscaras'
El próximo 7 de marzo haré una visita guiada en el Centro de Arte La Regenta, de Las Palmas de Gran Canaria, de la exposición Juego de máscaras, la idéntidad como ficción.
sábado, 19 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
lunes, 5 de noviembre de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
¿ Quién acecha tu memoria ?
Tras la carne oscura, el dolor agazapado irrumpe en detonaciones identitarias; a modo de ínsulas sangrantes. Para nacer. Siempre. Para morir, la mayoría de las veces. La identidad, ya se sabe, impura e incierta, adolece de posturas quietas. En la invención de estar todo se vuelve impostura. En la de ser el hallazgo resulta impostergable, aunque, tan a menudo, sus propósitos se confundan. Desmorecida la memoria, próxima al desvanecimiento, como viento viejo de tenaz resistencia en tu recuerdo, jadea instantes, que son tu historia. Si estás aquí conformas mi obra, donde la temporalidad corpórea de la escritura me convierte en otra. Y asumes mi ausencia a la par que allanas distancias con tu olvido. En cuerpo de aguja me des-visto, des-cosiéndome del revés. A sabiendas que todo desnudo, próximo a cualquier exhibicionismo, no revela de sí más que la carne. Que muta, envejece y olvida. Pese a las cicatrices. Despojar la intimidad del cuerpo es un designio inescrutable, que ni tan siquiera la palabra consigue. A ratos la memoria. A veces la sangre. Cualquier desnudo, aparte de dejar al descubierto, a la vista de todos, al sujeto; no hace más que mostrar la envoltura del cadáver que nos condiciona. La máscara que nos clasifica. Quizá, por ello, quien mucho se destape, poco desvele de sí. Por no decir (casi) nada. Equívocas las acechanzas del mundo, nos sobran razones para desentumecer el cuerpo.
Macarena Nieves Cáceres
viernes, 9 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
viernes, 23 de diciembre de 2011
BREVIARIOS, poemas escogidos
Tampoco el silencio es ya silencio, sino finas agujas
que se clavan en el cuerpo y aquietan el latido
Clara Janés
señas
donde tu osadía no supo llegar
¿qué inoportuno sentimiento vigilas?
no hay fuego eterno
sin llagas que alumbren almas
voy a excavar úteros
y a esperar
hasta que arda el agua
por tanto
ten mi palabra:
te doy mi silencio
nostalgia amorosa
I
añoro del vuelo
caer en picado
encarnada de pasión
mi hendidura
entre tus manos
II
me convidan a alfileres
tus ojos
porfiando mi pasión
al olvido que echa en falta
saber de tus cosquillas
III
recuerdo del instante
su temblor de aguja
– digno éxtasis –
aullando abstinencias
donde adorarme puedas
agujerear
soy una poeta impura
de verso corto
con apego al camino
siendo orillera de la oquedad
de ventiscas y vértigos
no cuajan en mí influencias
de escuelas horadadas
por la palabra grande
de las academias osa interesarme
sólo sus agujeros negros
Del poemario inédito Gravitan Agujas
domingo, 18 de diciembre de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
sábado, 30 de abril de 2011
Mi ausencia...
Lo que en verdad queda de mí
es justamente eso: mi ausencia.
Ted Hughes
es justamente eso: mi ausencia.
Ted Hughes
Al igual que Jonh Cage opina que “...el arte es una especie de estación experimental...”, añadiríamos que no tanto como la vida misma. Y ahí fluctuamos quienes nos emperramos en des-tejer pruebas creativas. En expandir rupturas entre el arte y la vida. Reaccionar al mundo oferta una de esas consecuencias: El arte. La vida no hace otra cosa que avivar el conflicto. El vacío late inalcanzable. Quizá por ello, sin propósitos de significados, no alcanzamos a cerrar la herida. “...El texto no puede contar nada; se lleva mi cuerpo a otra parte, lejos de mi persona imaginaria, hacia una suerte de lengua sin memoria...” dice Roland Barthes. De ahí que (no solo) la acción corporal, o la performance, acuda, incondicionalmente, a fundamentar mis narraciones. Aunque “...mostrar el propio rostro no es garantía de estar allí...”, como bien explica Estrella de Diego afirmando que “...cada proyecto autobiográfico implica la ausencia de lo que somos ahora. De lo que estamos siendo mientras relatamos. En el proyecto autobiográfico el propio cuerpo, la imagen que reconocemos como <>, ha salido del encuadre...”, porque sabe que “...escribir sobre uno mismo es cada vez desdoblarse y hablar de los otros...”. Y viceversa. Tantas veces, alumbrar un pensamiento tiene mucho que ver con la pérdida, como una cuestión perpetua que nos hace seguir excavando desde las sombras. Y tener que eludir las desapariciones no hace sino empeorar tal empecinamiento por las raíces. Y seguir escarbando. Así continuamos en el proceso creativo. No queda otra. Aspirando a cumplir con los deseos de Alejandra Pizarnik: “...ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo...”. Pero no somos sólo carne. ¿Quién acecha, entonces, nuestra memoria? Sin imaginar-nos no existimos, aunque no nos veamos sino fragmentados en interferencias de recuerdos. Por ello Marián López relaciona “...el porqué de la imagen como reemplazo de lo inexistente, del acto de crear contra el acto de desaparecer...”, concluyendo que “...a través de los modos de sostener la pérdida, todos los textos hablan de cuerpo, porque hablan de arte, y hablan de muerte, porque hablan de vida...”.
M. Nieves Cáceres
miércoles, 20 de abril de 2011
domingo, 10 de abril de 2011
Ausencias...
Me noto a veces ausente del lugar desde donde hablo.
Marguerite Duras
Después de un año inaugurada la exposición Corpus de Ausencia, todavía abro libros al azar y encuentro citas subrayadas, envolventes de ausencias: “Este es el punto: cuando la separación no separa; cuando se vivifica la ausencia rescatándola del silencio, de la inmovilidad. En el asalto del amor sobre la nada. Mi voz rechaza la muerte; mi muerte; tú muerte; mi voz es mi otro. Yo escribo y tú no estás muerto. Si escribo, el otro está a salvo.”; relata Hélène Cixous. Y hecho de menos los ojos de las piedras, enarbolando saberes invisibles, la infancia inconsciente, la curiosidad juvenil, la voz de tu risa respondiendo siempre a mis llamadas interpectivas…
Desnuda la muerte, no hallo cuerpos que se busquen porque, como dice la filósofa Jeanne Hersch: “En lo real, el adiós se encuentra por todas partes. Todo es mortal; incluso el todo.” Ni tan siquiera, en la extensión que va del cielo a tus ojos, busco ya respuestas que no sean las propias de la alineación de las estrellas. Así Hersch continúa; reiterativa: “Presencia o ausencia, recuerdo-sueño o realidad, diferencia absoluta. Y sin embargo, ¿qué importancia?
Durar: ¿qué importancia?
Y durar para siempre: ¿qué presencia?”
Hoy solo queda un libro, una publicación en recuerdo de un ser amado; en (des)memoria propia desdibujada por el tiempo. Lo lingüístico y lo visual se adormecen. La acción poética sueña. Un antes cierra páginas en blanco. Como el que narra Pascal Quignard en La lección de música: “Antes de que mudásemos en ausencia del tiempo. Antes de que mudásemos en ausencia del lenguaje. Antes de que mudásemos en ausencia del espacio. Antes de que mudásemos en ausencia del cuerpo.”
Un ahora alimenta (im)posibles por avivar otros acontecimientos. Habrá que esperar la muda precisa.
Marguerite Duras
Después de un año inaugurada la exposición Corpus de Ausencia, todavía abro libros al azar y encuentro citas subrayadas, envolventes de ausencias: “Este es el punto: cuando la separación no separa; cuando se vivifica la ausencia rescatándola del silencio, de la inmovilidad. En el asalto del amor sobre la nada. Mi voz rechaza la muerte; mi muerte; tú muerte; mi voz es mi otro. Yo escribo y tú no estás muerto. Si escribo, el otro está a salvo.”; relata Hélène Cixous. Y hecho de menos los ojos de las piedras, enarbolando saberes invisibles, la infancia inconsciente, la curiosidad juvenil, la voz de tu risa respondiendo siempre a mis llamadas interpectivas…
Desnuda la muerte, no hallo cuerpos que se busquen porque, como dice la filósofa Jeanne Hersch: “En lo real, el adiós se encuentra por todas partes. Todo es mortal; incluso el todo.” Ni tan siquiera, en la extensión que va del cielo a tus ojos, busco ya respuestas que no sean las propias de la alineación de las estrellas. Así Hersch continúa; reiterativa: “Presencia o ausencia, recuerdo-sueño o realidad, diferencia absoluta. Y sin embargo, ¿qué importancia?
Durar: ¿qué importancia?
Y durar para siempre: ¿qué presencia?”
Hoy solo queda un libro, una publicación en recuerdo de un ser amado; en (des)memoria propia desdibujada por el tiempo. Lo lingüístico y lo visual se adormecen. La acción poética sueña. Un antes cierra páginas en blanco. Como el que narra Pascal Quignard en La lección de música: “Antes de que mudásemos en ausencia del tiempo. Antes de que mudásemos en ausencia del lenguaje. Antes de que mudásemos en ausencia del espacio. Antes de que mudásemos en ausencia del cuerpo.”
Un ahora alimenta (im)posibles por avivar otros acontecimientos. Habrá que esperar la muda precisa.
M. Nieves Cáceres
miércoles, 30 de marzo de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
Presentación del catálogo CORPUS DE AUSENCIA en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM)
Con la presencia de Margarita de Aizpuru y Eduvigis Hernández, además de la propia Macarena Nieves, se presentó, el pasado jueves 17 de marzo, el catálogo CORPUS DE AUSENCIA en la Sala Polivalente del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria.
domingo, 13 de marzo de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
CORPUS DE AUSENCIA, el catálogo
En estos días se ha finalizado la edición del catálogo CORPUS DE AUSENCIA, que cuenta con textos de Juan Vicente Aliaga, Eduvigis Hernández Cabrera y la propia Macarena Nieves, con fotografías de Tato Gonçalves, Alfonso Elvira y José Luis Luzardo.
En breves fechas se presentará al público.
jueves, 6 de enero de 2011
La voz del llanto
No quiero más que un silencio
para mí y las que fui
Alejandra Pizarnik
para mí y las que fui
Alejandra Pizarnik
Entre un carácter preñado de mimos
se abruma con esmero la que fue.
Sin respirar camina, come, duerme.
No sueña.
Volteándose del revés intuye
horas perecederas
allí donde juegan las niñas.
No, mamá. Las flores secas
no reverdecen.
Se pierden entre lazos de vientos.
Del Poemario (inédito) La voz del llanto
domingo, 26 de diciembre de 2010
La voz del llanto
Del Poemario (inédito) La voz del llantoEl sueño detenido en el dormir
de las criaturas, silencia el cansancio
de los párpados.
No hay sosiego en esta quietud.
Solo quejumbre.
No hay fuerza en esta hora.
Solo bostezos.
Ni empuje.
Porque los hijos pesan como los libros;
para alimentar a la muerte.
lunes, 20 de diciembre de 2010
La voz del llanto
El llanto de un bebe lo conforma Del Poemario (inédito) La voz del llanto
el eco del eco del eco
del lloro de la humanidad.
La voz primera es la voz del llanto.
Aún sin lágrimas
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